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La filosofía del hombre que trabaja y que juega

 

Filósofo, periodista, crítico de arte, literato y ensayista, Eugenio D'Ors Rovira nació en Barcelona el año 1882. Estudió Derecho y Filosofía en Barcelona y Madrid, culminando con dos tesis doctorales: Genealogía ideal del imperialismo, de 1905, y Las aporías de Zenón de Elea y la noción moderna de espacio, de 1913. Impartió numerosos cursos y conferencias en universidades españolas y extranjeras y en 1953 fue nombrado profesor de Ciencia de la Cultura en la Universidad de Madrid, en una cátedra creada especialmente para él.

    En D'Ors predomina la norma y el orden universal tanto aplicados a la sociedad como al arte; lo que no obsta para que valore el pensamiento figurativo, moviéndose dentro de una compleja dialéctica que expone lúcidas consignas tales como: el hombre que trabaja y que juega, las leyes son normas pero también armas, Religio est Libertas o todo lo que no es tradición es plagio.

    En 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española y representante en el Instituto de Cooperación Internacional. Fundó la Academia Breve de Crítica de Arte y el Salón de los Once.

 

Eugenio D'Ors

Eugenio D'Ors

Imagen de www.gaceta.es

 

Aportación filosófica

Su primera contribución filosófica de relevancia consistió en un intento por superar el pragmatismo desde un intelectualismo de nuevo cuño que se opone tanto al predominio de la mera intuición como al de la razón abstracta. Afirma que el órgano de captación de la realidad es la inteligencia, asimismo equidistante de las concepciones formalistas, la logística, como de las concepciones empírico-sensibles, la fenomenología.

    Resultado inicial de tales investigaciones es la filosofía del hombre que trabaja y que juega, donde recae el protagonismo en la teoría del yo como libertad opuesta a una resistencia que lo constituye. La continuación de estos trabajos preliminares compuestos por artículos y obras, amplia un sistema que comprende la dialéctica, órgano general de la doctrina, la poética, en buena parte desarrollo de la filosofía del hombre que trabaja y que juega, y la patética, que comprende principalmente la cosmología; posteriores desarrollos de la poética son la angelología (teoría de la sobreconciencia o personalidad) y la ciencia de la cultura (con la investigación de las constantes y de los estilos).

    La dialéctica se basa en el diálogo y en la ironía, y además contiene una teoría de principios para reformar la filosofía atendiendo las equidistancias. Estos principios son el de función exigida y el de participación; la función exigida sustituye al principio de razón suficiente y consiste en suprimir, en el vínculo entre dos acontecimientos, las exigencias de procedencia causal y de equivalencia cuantitativa; la participación sustituye al principio de contradicción, afirmando que todo ser participa de la realidad de otro. La aplicación de estos dos principios, el de la función exigida y el de la participación, según D'Ors hace comprender el carácter peculiar del pensamiento figurativo (cuyo modelo es el dibujo, equidistante de la cifra y de la pintura); de este modo se consigue la colonización de Pan por medio del Logos, ejecutada en la física por las leyes, en la historia por el primado de las constantes o "eones" sobre los periodos y en la vida humana por el predominio de los ritmos (entendidos como estados y no como cronologías). Por lo que la inteligencia figurativa se opone de igual modo a la razón y a la irracionalidad.

 

Aportación literaria

La literatura de D'Ors reúne el comentario periodístico, bajo el seudónimo de Xènius, con novelas de doctrina estético-política (teorizando el movimiento novecentista), La bien plantada (1912); de carácter neutralista, Tina y la Gran Guerra (1914); de estructura narrativa pura, Gualba, la de las mil voces (1915), Oceanografía del tedio (1916); evocaciones de personajes históricos, El valle de Josafat (1918); y doctrina social, El nuevo Prometeo encadenado (1920).

    Admirador de los ideales clásicos de armonía y perfección muestra su interés por la teorización cultural, llegando a defender una Ciencia de la cultura en Las ideas y las formas (1928), Estilos del pensar (1945) y La ciencia de la cultura (1964, edición póstuma); y su defensa de la norma, la tradición y la universalidad, se expresa con una prosa recargada y conceptual, matizada de glosas y simbolismo.

 

Resumen de obras

Glosario I (1906-1910, escrito con el seudónimo de Xènius) y II (1906-1921), Nuevo Glosario I (1920-26), II (1927-33) y III (1934-43) y Novísimo Glosario (1944-45). Selección de textos periodísticos, filosóficos y obras autónomas que siguen los avatares de la época y la evolución intelectual del autor.

Las ideas y las formas. Estudios sobre morfología de la cultura (1928), La civilización en la historia (1942), El secreto de la filosofía (1947) y La ciencia de la cultura (1964), obra editada póstumamente.

Estudios de filosofía del arte (entre ellos): Tres horas en el Museo del Prado, Tres lecciones en el Museo del Prado, Introducción a la Crítica de Arte, Teoría de los estilos y espejo de la arquitectura (los citados entre 1928 y 1943).

 

 

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