Esunmomento.es - Artículos sobre Literatura, Historia, Pensamiento, Arte, Pedagogía, Ciencia,...

esunmomento.es

Estás en... Personajes

Juan Bautista de Arriaza y Superviela

 

Juan Bautista Arriaza y Superviela, poeta español nacido en Madrid el año 1770, estudió Derecho, fue teniente de fragata y diplomático. Hombre ilustrado y viajero, ejerció una época como abogado en Londres y París. A su regreso a España  ingresó en la Real Academia Española y en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Falleció en 1837.

    Admirador de las gestas nacionales, recoge en su obra Poesías patrióticas, de 1810, cantos de gloria, sacrificio y carácter de los españoles frente a la invasión napoleónica. También destaca en su obra literaria el tema erótico, Terpsícore o las gracias del baile, los sentimientos, el intimismo y las emociones, Poesías líricas o rimas de juventud, la didáctica y la moral, Emilia, poema descriptivo y moral; y otros genéricos como Primicias y Ensayos poéticos.

* * *

 

Himno al 2 de mayo de 1808

 

Día terrible lleno de gloria

lleno de sangre, lleno de horrores

nunca te ocultes a la memoria

de los que tengan patria y honor.

 

Este es el día que con voz tirana

Ya sois esclavos la ambición gritó;

y el noble pueblo, que lo oyó indignado,

Muertos sí, dijo, pero esclavos no.

 

El hueco bronce, asolador del mundo,

al vil decreto se escuchó tronar:

mas el puñal que a los tiranos turba

aun mas tremendo comenzó a brillar.

 

Ay como viste tus alegres calles,

tus anchas plazas, infeliz Madrid,

en fuego y humo parecer volcanes

y hacerse campos de sangrienta lid!

 

La lealtad, y la perfidia armada,

se vio aquel día con furor luchar;

volviendo el pueblo generosa guerra

por la que aleve le asaltó en su hogar.

 

¿Y a quién afrentas proponéis, tiranos?

¿a quién al miedo imagináis rendir?

¿al fiel Daoíz, al leal Velarde,

que nunca saben sin honor vivir?

 

El mundo aplaude su respuesta hermosa:

tender el brazo al tronador metal,

morir hollando sus contrarios muertos,

y ser de gloria a su nación señal.

 

Temblando vimos al francés impío,

que en cien batallas no turbó la faz,

de tanto joven, que sin armas fiero,

entre las filas se le arroja audaz.

 

Víctimas buscan sus airadas manos

pero el error les arrancó el puñal;

y ¡ay! que si el día fue funesto y duro,

aun más la noche se enlutó fatal.

 

Noche terrible, al angustiado padre

buscando el hijo que en su hogar faltó,

noche cruel para la tierna esposa

que yermo el lecho de su amor se halló,

 

noche fatal, en que preguntan todos,

y a todos llanto por respuesta dan,

noche en que frena de la Parca el fallo,

y ¡ay! dicen todos, ¡quiénes morirán!

 

Sensibles hijas de la hermosa Iberia,

pues sois modelos de filial piedad,

los ojos, llenos de ternura y gracia,

volved en llanto a la infeliz ciudad:

 

Ved a la muerte nuestros caros hijos

entre verdugos el traidor llevar;

y el odio preste a vuestros ojos rayos,

si de dolor ya no podéis llorar.

 

Esos que veis, que maniatados llevan

al bello Prado, que el placer formó,

son los primeros corazones grandes

en que su fuego libertad prendió:

 

Vedlos cuan firmes a la muerte marchan,

y el noble ejemplo de morir nos dan;

sus cuerpos yacen en sangrienta pira,

sus almas libres al Empíreo van.

 

Por mil heridas sus abiertos pechos

oíd cual gritan con horrenda voz:

"Venganza hermanos: y la madre España

nunca sea presa del francés feroz".

 

Entre las sombras de tan triste noche

este gemido se escuchó vagar,

gozad en paz ¡oh, del suplicio gloria!

Que aun brazos quedan que os sabrán vengar.

 

¡Noche terrible, llena de gloria,

llena de sangre, llena de horror,

nunca te ocultes a la memoria

de los que tengan patria y honor!

 

Juan Bautista de Arriaza y Superviela

Juan Bautista de Arriaza y Superviela

 

 

Artículo complementario

    Bando del alcalde de Móstoles


Artículos relacionados

    Las Juntas de Defensa nacional en 1808

    La batalla de Bailén

    El cántaro de agua roto por un disparo

    Los sitios de Gerona

    Carácter y dignidad

    Los sitios de Zaragoza